jueves, 1 de noviembre de 2007

Marcos López, el fotógrafo de la semana

Empezó retratando su Santa Fé natal en blanco y negro. Y si bien las fotos eran muy buenas, no se distinguían del montón de fotos buenas que hay en blanco y negro. La explosión llegó con el color, y su "pop latino", nombre que tan bien define las fotos de la etapa más saliente de Marcos López.

"La fotografía es en sus manos el camino más corto que hay entre el sufrimiento y la gracia, el cinismo y la piedad, la emoción y el artificio, la Crítica y la Belleza", dice Alan Pauls desde los textos que acompañan las fotos del libro El jugador.

Y agrega: "López es un artista de la distancia: no retrata el subdesarrollo sino su «textura», es decir: el punto delicadísimo en que lo social deja de ser una materia bruta, sólo digna de ser mirada (y por lo tanto candidata a padecer todos los paternalismos), y empieza en cambio a mirarse, a pensarse, a representarse con un incipiente, tímido, modesto espesor estético".

Elegí poner las fotos de Marcos López ahora porque tienen algún parentesco con las de David Lachapelle. Y sino miren.











Sin duda, su foto más conocida es la del asadito que recrea a La última cena. López también actualizó "La lección de anatomía del Dr. Tulp", un cuadro de Rembrandt.


4 comentarios:

ElTeta dijo...

Esta es mi sección preferida.
Y que putee Peralta!

quichicientos dijo...

la del asado está mortal...

Aguilucho dijo...

En un sentido, creo que Marcos López es a la fotografía lo que Luis Almirante Brown es al rock.
López tiene un registro que llega fácil a las masas, sin dejar de lado la mirada artísitica o la crítica social (como la foto de la mujer disfrazada de estatua de la libertad, donde al fondo se ve un cartel que dice "a nueva york sin escalas", una clara alusión a nuestro ingreso al primer mundo en la década del 90). Y la foto del asadito se explica sola.

Clandestina dijo...

Marcos López bis, muy bueno... ya me había atrapado antes.

Si bien los trabajos de Lachapelle son muy sugestivos y pareciera q parte el tiempo, q cruza elementos de planos distintos, me quedo con los cruces de López. Son naturalmente siniestros (o logra aparentarlo muy bien).

Creo q eso es lo q más me plop! de "La lección de anatomía"... x ej., la canilla, ahí, en ese lugar!! Claro q hay mucho más.

Como siempre, un placer recorrer este blog Aguilucho.

Saludos a todos :)