jueves, 5 de febrero de 2009

Un chiche



De Chiche Gelblung se pueden decir muchas cosas malas; y probablemente todas sean ciertas. Su apoyo a la dictadura desde la revista Gente es inocultable, pero al menos no se muestra como lo que no es, como otros tantos periodistas que fueron funcionales al proceso en su momento y después se rasgaron las vestiduras.

Y Chiche llegó a la mañana de Mitre.

Despertarse con la radio se había tornado todo un desafío. El año pasado soporté a Victor Hugo todo lo que pude. Si bien VH es aburrido, pacato y bastante gorila, al menos leyó algunos libros más que el resto de los conductores de la competencia. Y eso suma. Además estaba Barone. Hasta que llegando a finales del año, me cansé. Ahí me pasé a Nacional, con el diputado ex Cablín, María Seoane y Miriam Lewin. Tienen menos ritmo que un cuadripléjico bailando tango, pero al menos se podía escuchar algo distinto en el tema soja, por ejemplo.

A Mitre la tenía como opción cuando no podía sintonizar otra cosa. Brieva le puso ganas, pero con eso no alcanza ni para empezar.

Ahora vino Chiche, y si bien el programa está lejos de lo que quisiera para un programa matutino, se deja escuchar.

Para empezar, Chiche no permite que se produzca el programa con el Clarín del día. Eso ya es bastante. Segundo, tiene una rigurosidad periodística que muchos ignoran; el otro día rompió las bolas a producción y móviles para que chequeen si en el accidente de colectivos habían muerto 4 o 6 personas. Parece un dato menor, pero no lo es. Después de putear a su equipo un rato (algo que hace seguido y me divierte) consiguió el dato. Eran 4 y no 6 como decía la tele. Punto para Chiche. También se encarnizó con el movilero cuando no lograba más datos sobre el caso del taxista asesinado. "Esa es la información que nos dan, Chiche", decía el movilero. "Si esa es la información que te dan, conseguí a alguien que te de otra", respondió cortante el conductor.

El show del chiste que hace con todos los colaboradores en verdad es un poco largo. Hoy duró más de media hora, un exceso. También siento que las entrevistas duran 2 o 3 preguntas menos de lo que deberían; quizás sea a propósito, pero no me gusta. No entiendo por qué hay que correr a un entrevistado si después tienen tiempo de sobra para chistes.

De su equipo, el único que se destaca es Horacio "payaso mediático" Pagani. Siempre me pareció correcto Pagani en radio, pero con Chiche logró una química particular. Incluso ayer se despachó leyendo una poesía.

Las imitaciones están logradas, aunque sea un recurso demasiado extendido en la radio. Simpático el personaje "Castro", que encuentra una confabulación kirchnerista detrás de cada noticia (N de la R: Nelson Castro no quiso hablar con Chiche sobre su salida de Radio del Plata).

No es la revelación del 2009, no es el programa ideal ni mucho menos, pero propone algo distinto (notas sobre por qué no se puede comer jamón crudo y después lomo, o cómo hay que vestirse en un velorio) con menos cara de circunstancia y algo de dinámica.

"Los periodistas creen que entrevistando taxistas tienen el termómetro de lo que piensa la calle, pero es una opinión muy sesgada, porque los taxistas son todos de centro-derecha", Gelblung.

8 comentarios:

natanael amenábar dijo...

El año pasado fue tan mala la radio que no estoy escuchando nada. Pero quizás le de una oportunidad a Chiche. El otro día lo puse a las 9.45 y había un fucking ronda de chistes. Paren muchachos con las rondas de chistes.

Contá Aguilucho algo más de la negativa de Nelson Castro a hablar con Chiche, ¿lo dijeron al aire?

Un saludo,

Aguilucho dijo...

Sí, lo dijo al aire.
Explicó que, como otros periodistas, se solidarizaba con lo ocurrido a Nelson y que quiso, como otros periodistas, hablar con él en su programa. Pero Nelson contestó a la producción que no iba a hablar con Chiche.
Y Chiche se quejó, dijo que estaba bien que Nelson no quisiera hablar con él, y que él tampoco quería hablar con Nelson, solamente expresar su solidaridad. Pero que le parecía hipócrita que un tipo que vivía quejándose de que los funcionarios no lo atendían le pagara a él con la misma moneda.
Y a los pocos días de eso apareció el imitador de Nelson culpando a "la billetera k" hasta por la falta de lluvia.
saludos!

Samurai Jack dijo...

Bueno ahora salió la mamá en Perfil a defender al dr. ya tuvimos a la mamá se Biasati y su club de fans de Rodrigo, ahora esto. Si sos famoso tenes que internar a tu madre?

quichicientos dijo...

"Es raro que haya una cifra de seis muertos y en la morgue haya cuatro, no creo que los muertos se hayan ido” dijo chiche ese día, me cagué de risa. El programa va al frente, los chistes van de 9 a 9 y 30... sí que es demasiado

natanael amenábar dijo...

No salió porque sabía que Chiche lo iba a torear. Un capo, como decís vos, el tipo no se vende como la moralina, es como es, tomalo o dejalo, y su programa de Canal 26 es el único donde podés escuchar a un periodista, él, defendiendo al gobierno en cosas que en otros lados no dicen ni mú.

Gracias por la respuesta.

Funes dijo...

Esta mañana, mi novia se fue y me dejó el radio despertador en Mitre.
Lo primero que me despertó, porque dije "grosso, ¿y estos quiénes son?", fue el grito de Honney Bunny de Pulp Fiction en el comienzo de la película.

Así empieza la mañana para este tipo. Ah, y hoy lo cagaba a pedos a Tenenbaum por ser un "hombre grande para engancharse en esas cosas"; hablaba del Wii. Un groso, porque cuchame... ¿el Wii? ¡Por favor!

Saludos.

maría dijo...

a mi su tono de voz me molesta de manera sobresaliente, no lo puedo escuchar por más inteligente y chistoso que sea porque me hace mal a la oreja.
ojo, casi me convencen entre vos y funes! estuve a un dial de escucharlo!

Anónimo dijo...

Me encanta el programa que esta haciendo Chiche en Radio Mitre, me gusta muchisimo todo y en especial el show del chiste. la gente necesita reirse, no importa si son buenos, regulares o malos lo importantes, es tener humor, ademas hay un mago que me parece una Genialidad hacer magia por radio, increible, me regusto, basta de crimenes, robos y palidad aguanten los chistes. Fernando