lunes, 17 de diciembre de 2007

El fotógrafo de la semana: Sebastiao Salgado

"Una foto puede ser terrible y bella. Otra cuestión: si puede ser verdadera y bella. Este es el principal reproche a las fotografías de Sebastiao Salgado. Porque la gente, cuando ve una de esas fotos, tan sumamente bellas, sospecha. Con Salgado hay otro tipo de problemas. Él nunca da nombres. La ausencia de nombres limita la veracidad de su trabajo. Ahora bien: con independencia de Salgado y sus métodos, no creo yo que la belleza y la veracidad sean incompatibles. Pero es verdad que la gente identifica la belleza con el fotograma y el fotograma, inevitablemente, con la ficción.", dice Susan Sontag en una entrevista.

"Los que me critican nunca han estado donde yo estuve, nunca han visto lo que yo he visto, nunca estuvieron frente a situaciones como las que yo enfrenté. Son gente que está ahí, con el culo en la silla de un periódico; les pagan para hacer críticas y las hacen. Al principio es difícil de aceptar, después me di cuenta de que entra en la lógica de las cosas. Otra lucha eterna. El que hace y el que piensa en lo que otros hacen. ¿Le pasará a los críticos lo que al ojo izquierdo de Salgado, la costumbre de no ir, de no marchar, de quedarse, de aflojar? ¿De quedarse cerrado, en definitiva? Vayamos por el absurdo, ahora. Si la belleza es lo que molesta, es que las preferirían feas. Ahora por lo racional. Si lo que abruma es la presencia de la miseria, del dolor, de la muerte, ¿no es acaso que a la brutalidad (aunque bella en las fotos de Salgado, es cierto) de esas fotos la precedió una violencia que también se debe mostrar? Y si lo que molesta, finalmente, es que tanta belleza esconde la realidad, la desarticula, la hace objeto de consumo cultural, mirémoslas más de una vez, pero tal vez sabiendo que algunos por más que las miren diez, cien, mil veces, por más que vayan a esos infiernos, nunca verán las llamas de esa realidad lacerante. Simplemente porque no quieren verla. Para ellos no está, no existe. Dirán siempre: "Ay, me da asco la foto". Nunca dirán: "Me subleva lo que pasa para que esa foto pudiera ser hecha", contesta Salgado en esta otra nota.

La crítica de Sontag es bastante sensata; Salgado abusa de "lo bello". Lo cual no quita que Sebastiao Salgado sea una de las personalidades más influyentes en la historia de la fotografía.














Más de Salgado en Wikipedia.

8 comentarios:

DEB dijo...

Cuando vi la exposición de "workers" de Salgado y luego el libro de los niños refugiados, sentí siempre lo mismo. Una contradicción que aún no resuelvo. Por un lado me maravilla su trabajo y soy consciente de que una fotografía es también su contexto, como lo dice Sontag, es también lo que excluye y lo que incluye en la toma.
Pero también es un objeto en sí y me parece que esa belleza estética lava un poco la brutalidad de la situación. Eso me trae a la mente el tema sobre la cercanía cuando se mira la fotografía. En "Ante del dolor de los demás" Susan Sontag dice algo sobre que la conmoción va de la mano de lo recordado y los recuerdos de la cercanía. Y aunque se refería a una distancia más tangible, me parece que es también logro del fotógrafo acercar a quien mira la foto, a la situación que el presenció y capturó en ella. Como dice también S. Sontag en esa entrevista "Las fotos brutales exigen una brutalidad previa que es necesario conocer".
En fin... perdón por la extension, pero me encantó este post.

Ajenjo dijo...

Es que en la obra de salgado, lo bello y lo terrible son una sola cosa indivisible. En terra, no es necesario el crudo y magnifico prologo de Saramago para comprender el problema de la reforma agraria brasileña, y lo terrible de la obra lastima, tanto como maravilla su belleza.
En todo caso, cualquiera que se pone detrás de una cámara, si no envidia un poco la mirada de salgado, es porque algo le pasa.

slds
A

www.ramiropol.com.ar dijo...

Excelente artículo!

nocontesta dijo...

a mi me empezó a caer bien salgado en brasil, cuando fui a la universidad del mov. sem terra -con los que él hizo todas sus fotos del libro terra- y estaban todas ahí colgadas. La gente de ahi nos explicó que el predio de esa universidad lo habian comprado con los derechos del libro. Ahora, en Venezuela, me contaron que estaba trabajando en una montaña de la zona. Un par de semanas antes de que él había llegado su asistente y (según dicen) guardaespaldas con una valija cargada de películas, y antes de que llegase el tipo, su asistente habia hecho testear las películas x si el viaje las habían afectado. Cuando llegó salgado, se fueron en helicóptero a la zona donde van a trabajar. Onda que el tipo tiene unos gastos de producción bastante altísimos.

Aguilucho dijo...

Eso es cierto. Salgado suele donar para fines nobles parte del dinero ganado por su trabajo. Igual, eso no habla de él como fotógrafo.
Por otra parte, Susana Gimenez y Tinelli también hacen obras benéficas y mantienen comedores infantiles.

DEB dijo...

No tengo referencias de la calidad humana de Salgado. Lo que describe "nocontesta"raya un poco con el vedetismo que no quita que sirva para fines loables... pero Aguilucho ¿no es exagerado compararlo con S. Giménez y Tinelli? Salgado al menos se mete al barro, aunque mande antes a su guardaespaldas...

Aguilucho dijo...

sí Deb, tenés razón, se me fue la mano. En realidad no quise comparar a Salgado con Tinelli o Su, quise decir que donar guita puede donar cualquiera.
Para hilar más fino, creo que la fotografía debe o puede servir para operar sobre la realidad, pero a través de la fotografía misma, no con el rédito económico que se obtenga de ella. Digo, lo de Salgado y su acción social está muy bien, pero si es plata de las fotos o de una herencia, es lo mismo.

DEB dijo...

Me acaban de prestar el libro "En negro y blanco, fotografías del Cordobazo al Juicio a las Juntas", con fotos que fueron exhibidas hace un tiempo en el Palais de Glace... llevo 10 minutos mirándolo y por favor!! sí que tienes razón, tengo un nudo en la garganta. No fue mi realidad y aunque he leído más o menos bastante, no es lo mismo, no es lo mismo ver el miedo, el dolor, la crueldad, el cinismo y la muerte en estas fotos... trastornan. Tienes razón, ahora para mí ya no son solo relato de un pasado ajeno. La verdad me están impactando.